San Gil

8 años de abandono en el Colegio San Carlos de San Gil: 300 estudiantes están sin cupo

Colegio San Carlos de San Gil

El Colegio San Carlos de San Gil completa ocho años con un bloque de nueve salones y tres baterías sanitarias clausurados.

Alerta San Gil La institución ha rechazado cerca de 300 solicitudes de cupo.

Lo que comenzó en 2018 como una medida preventiva hoy se ha convertido en un limbo administrativo que afecta a cientos de estudiantes. El Colegio San Carlos de San Gil completa ocho años con un bloque de nueve salones y tres baterías sanitarias clausurados, situación que ha obligado a la institución a rechazar cerca de 300 solicitudes de cupo.

Lida Paola Gómez Reyes, rectora encargada, expresó su preocupación ante la falta de una decisión técnica definitiva por parte de la Secretaría de Educación de Santander y la Oficina de Gestión del Riesgo. Aunque desde 2024 se han realizado gestiones y solicitudes formales, la respuesta oficial se ha limitado a visitas de inspección sin conclusiones claras.

¿Reparación o demolición?

El problema se originó hace casi una década, cuando se detectaron fallas estructurales que obligaron al cierre del módulo para prevenir riesgos mayores. Según la directiva, los primeros estudios recomendaron hacer monitoreo permanente de las grietas; sin embargo, esos seguimientos no se llevaron a cabo.

“Desde 2018 el edificio permanece cerrado por riesgo. Necesitamos que una autoridad competente determine si puede rehabilitarse, si requiere una intervención estructural o si debe demolerse. Mientras no haya una decisión, las familias del sector siguen perjudicadas porque no contamos con espacio suficiente”, señaló Gómez Reyes.

Actualmente, el área permanece acordonada con láminas de zinc que, debido a los fuertes vientos y las condiciones climáticas, también representan un riesgo para quienes asisten a las zonas habilitadas.

Panorama departamental

La situación del Colegio San Carlos refleja un problema más amplio en Santander. De acuerdo con reportes de la Secretaría de Educación Departamental, varias sedes educativas presentan deterioro significativo y un alto déficit de mantenimiento.

Especialistas advierten que la falta de intervención oportuna no solo acelera el deterioro de la infraestructura, sino que impacta la cobertura educativa, genera hacinamiento en otras instituciones y aumenta el riesgo de deserción escolar.

Gestión ante el Gobierno nacional

Ante la ausencia de soluciones concretas a nivel municipal y departamental, la directiva del plantel ha iniciado gestiones ante el Ministerio de Educación Nacional. La comunidad educativa insiste en la necesidad de una decisión administrativa que defina el futuro de los nueve salones, hoy cerrados y sin uso, mientras crece la demanda de cupos en el sector.

Redactado por: Néstor Suárez Macías.