Crisis de la salud

Tras la muerte de Kevin Acosta, cuatro familiares con hemofilia denuncian que siguen sin recibir medicamento vital

Donación Sangre

Tras la muerte del niño Kevin Arley Acosta Pico, la familia en Santander denuncia interrupción del suministro de hemofilia desde diciembre y exige acción.

Cortesía Hospital San Vicente Fundación La familia asegura que seguirá alzando la voz para evitar que otros pacientes atraviesen situaciones similares

La muerte del niño Kevin Arley Acosta Pico continúa generando preocupación en Santander, luego de que cuatro de sus familiares denunciaran que permanecen sin recibir el medicamento esencial para tratar la hemofilia, enfermedad que padecen y que requiere tratamiento permanente para evitar complicaciones graves.

Dos adultos y dos menores de edad aseguran que desde diciembre no cuentan con las dosis necesarias, situación que los mantiene en constante riesgo.

De acuerdo con el testimonio de la familia, la interrupción del suministro ocurrió el pasado 2 de diciembre, cuando la IPS encargada de brindar la atención informó la finalización del contrato con la Nueva EPS. Desde entonces, afirman que no han obtenido respuestas claras sobre quién asumirá la entrega del fármaco ni cuándo se restablecerá el tratamiento médico.

Los afectados explicaron que la hemofilia es un trastorno de coagulación que exige la aplicación continua de medicamentos especializados para prevenir hemorragias internas. La ausencia del tratamiento, señalaron, puede desencadenar secuelas irreversibles e incluso poner en peligro la vida de quienes lo padecen.

Entre los pacientes afectados se encuentra Sergio Torres, primo del menor fallecido, quien aseguró que a sus 39 años dejó de recibir el medicamento desde la fecha en que terminó el convenio entre las entidades de salud. A su caso se suman el de un niño de 30 meses cuya última dosis fue aplicada el 18 de diciembre, otro menor de 10 años que recibió el tratamiento por última vez el 22 de diciembre y un adulto de 31 años que también permanece sin atención farmacológica.

La familia, residente en zona rural, manifestó que durante más de 20 años el suministro del medicamento se realizó de manera continua, incluso durante los momentos más críticos de la pandemia. Por ello, consideran alarmante que ahora enfrenten interrupciones prolongadas pese a tratarse de pacientes diagnosticados con una enfermedad catalogada como de alto costo.

Según relataron, la falta del fármaco ha generado temor constante, ya que cualquier golpe o lesión cotidiana podría desencadenar sangrados internos difíciles de controlar. Los familiares insistieron en que viven con incertidumbre ante la posibilidad de que ocurra una nueva emergencia médica similar a la que antecedió la muerte del pequeño Kevin.

Gobernación de Santander pide acciones urgentes a Supersalud tras muerte del niño Kevin

Ante esta situación, la Gobernación de Santander solicitó la intervención urgente de la Superintendencia Nacional de Salud, con el propósito de garantizar la entrega inmediata y continua de los medicamentos a pacientes con patologías de alto riesgo en el departamento.

La administración departamental reiteró el llamado a las Entidades Promotoras de Salud para que cumplan con sus obligaciones y eviten nuevas afectaciones a usuarios que dependen de tratamientos permanentes para preservar su calidad de vida y su estabilidad clínica.

Mientras avanzan las gestiones institucionales, la familia asegura que seguirá alzando la voz para evitar que otros pacientes atraviesen situaciones similares. Temen que, si no se adoptan medidas prontas, la tragedia que enluta a su familia pueda repetirse, esta vez con alguno de los pacientes que hoy siguen esperando un medicamento vital.