Más de 7 hectáreas de vegetación han sido afectadas por un incendio forestal que permanece activo desde hace aproximadamente 20 días en la vereda El Pire, en San Andrés, Santander. El alcalde del municipio, Fredy Ramírez Ortiz, aseguró que, pese a los esfuerzos de los organismos de socorro y la comunidad, algunos focos se han reactivado y las condiciones del terreno han dificultado el control de la emergencia.
“Ya ha afectado la fauna, la flora en nuestro municipio, más o menos más de 7 hectáreas que han consumido las llamas”, explicó el alcalde.
Ramírez Ortiz señaló que "durante los últimos días se han realizado diferentes jornadas para controlar los focos activos, con la participación de los bomberos de San Andrés, la Defensa Civil, habitantes de la zona y organismos de socorro de otros municipios".
La emergencia también se ha complicado por la dificultad para transportar agua hasta el lugar. De acuerdo con el mandatario, las fuentes desde las cuales podría obtenerse el líquido están retiradas de la zona afectada, por lo que se requieren mangueras, tanques y otros elementos que permitan llevar agua hasta los puntos donde permanecen las llamas.
Ante estas dificultades, el alcalde hizo un llamado a las autoridades departamentales y nacionales para fortalecer la atención de la emergencia.
“Sería excelente un helicóptero, porque es que el sitio hasta donde llega un carro para transportar bomberos, comunidad, hasta donde llega la vía, hasta donde está el incendio, eso hay que caminar bastante, entonces se ha dificultado un poco para llegar con equipos”, afirmó Ramírez Ortiz, quien explicó que después del punto donde termina la vía, los bomberos y voluntarios deben continuar caminando durante un trayecto considerable para llegar hasta la zona afectada.
La comunidad incluso ha recurrido a caballos y mulas para transportar equipos, mangueras y otros elementos necesarios para las labores de control.
Preocupación por el abastecimiento de agua
La situación ambiental se suma a otra preocupación en San Andrés: la reducción de los caudales y las dificultades para garantizar el suministro de agua en algunas zonas rurales.
El alcalde aseguró que, por ahora, el casco urbano mantiene el servicio de agua potable, pero la situación es diferente en algunos corregimientos y veredas.
Uno de los sectores más afectados es el corregimiento de Laguna de Ortices, donde el suministro se realiza de manera intermitente, dependiendo del nivel de los tanques y de la disponibilidad de agua en el punto de captación.
El mandatario explicó que el acueducto del sector ha tenido que establecer el suministro de acuerdo con la capacidad de los tanques, por lo que en algunos momentos se suspende el servicio mientras estos vuelven a llenarse.
También existe preocupación en sectores como Mogotocoro, donde las comunidades han llamado la atención sobre la necesidad de reducir el uso del agua para riego y priorizar el consumo humano.
La advertencia de las autoridades es que, si continúan las condiciones secas, podría aumentar la presión sobre las fuentes hídricas del municipio.
Mientras tanto, la prioridad en la vereda El Pire es contener los focos que permanecen activos y evitar que el fuego continúe afectando la vegetación y la fauna de esta zona de San Andrés.
El alcalde reiteró el llamado a los gobiernos Departamental y Nacional para que intervengan ante una emergencia que, después de cerca de 20 días, continúa sin ser completamente controlada.