Energía eléctrica

Polémica en Santander por el uso indebido de la energía eléctrica por un hotel en Topocoro

Embalse Topocoro, revisión de la Essa

Electrificadora de Santander detectó manipulación ilegal de energía en un hotel cercano a Topocoro, con pérdidas y riesgos para el servicio.

Essa La anomalía se detectó en el Hotel Topowa Club House Resort

La Electrificadora de Santander (ESSA) reiteró su llamado a los usuarios del servicio de energía para evitar cualquier tipo de manipulación en las redes eléctricas, luego de detectar un caso de presunta manipulación indebida de la energía en el Hotel Topowa Club House Resort, situado en cercanías de la represa de Topocoro.

Según informó la empresa, la apropiación ilegal de energía constituye el delito de defraudación de fluidos, tipificado en el Código Penal Colombiano, el cual contempla penas de prisión entre 16 y 72 meses, además de multas que pueden alcanzar hasta 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes.


A esto se suman sanciones administrativas como el cobro de consumos no registrados.

El caso salió a la luz tras una inspección técnica realizada el pasado 21 de abril de 2026, en la que personal especializado identificó irregularidades en la infraestructura eléctrica del establecimiento.

En concreto, se encontraron cuatro conexiones directas al sistema que no estaban siendo registradas por los equipos de medición, lo que habría generado un consumo mensual no facturado estimado en 5.020 kilovatios por hora (kWh).

De acuerdo con ESSA, estas derivaciones ilegales se habrían realizado en el mismo transformador instalado por la compañía, donde también se ubican los sistemas de protección y medición del servicio.
La energía consumida de manera irregular será liquidada y cobrada al cliente conforme a la regulación vigente.

La empresa también precisó que el hotel había sido formalmente vinculado como cliente en diciembre de 2025, cumpliendo en ese momento con todos los requisitos técnicos exigidos por la normativa colombiana.

Sin embargo, las recientes alteraciones evidencian una intervención posterior no autorizada en las instalaciones.

Desde la entidad prestadora de servicios públicos se advirtió que este tipo de prácticas no solo generan pérdidas económicas, sino que también afectan la calidad y continuidad del servicio de energía para otros usuarios, además de representar un riesgo para la integridad de las personas y la infraestructura eléctrica.

En ese sentido, se recalcó que la ley en Colombia prohíbe expresamente la modificación de redes de servicios sin autorización, al considerarse una conducta que compromete la seguridad colectiva.

Finalmente, la ESSA insistió en la necesidad de promover el uso legal y responsable de la energía eléctrica, señalando que continuará adelantando operativos de control para detectar irregularidades y tomar las acciones correspondientes conforme a la ley.