San Gil

En San Gil fueron intervenidos más de 30 puntos críticos para la movilidad, en áreas urbanas y rurales

San Gil se activa en obras viales

San Gil mejora su malla vial: bacheo de 20 puntos ($700M), nuevas vías por $1.900M y 13 placa huellas rurales para conectar veredas.

Alcaldía de San Gil Uno de los primeros sectores intervenidos corresponde a la carrera 5 con calle 15 y el monumento del Agua

El mejoramiento vial en San Gil avanza tanto en la zona urbana como rural del municipio, con diferentes intervenciones orientadas a recuperar sectores deteriorados de la malla vial, construir nuevos tramos y fortalecer la conectividad con las veredas.

Uno de los principales proyectos contempla el bacheo de más de 20 puntos críticos del casco urbano, mediante una inversión aproximada de $700 millones. Las obras se ejecutarán utilizando concreto rígido, asfalto o piedra, dependiendo de las características y necesidades de cada tramo.

Uno de los primeros sectores intervenidos corresponde a la carrera 5 con calle 15 y el monumento del Agua, donde comenzaron los trabajos de recuperación.

De acuerdo con la información técnica del proyecto, varios de los puntos identificados presentan deterioro asociado al cumplimiento de la vida útil de los pavimentos, además de problemas como agrietamientos, fracturas, desprendimientos y hundimientos, situaciones que afectan las condiciones de circulación.

La carrera 5, uno de los corredores estratégicos

Dentro del plan de intervención, la carrera 5 concentra varios de los puntos priorizados. El corredor tiene importancia para la movilidad de San Gil debido a su conexión con la vía nacional y con la salida hacia Barichara.

Además, este sector registra una importante actividad comercial y vehicular, por lo que las condiciones de la vía tienen incidencia en los desplazamientos diarios de residentes, comerciantes y visitantes.

Entre los puntos contemplados aparecen sectores de la carrera 5 con calles 5, 8A, 9, 11 y 13; carrera 6 con calles 13 y 14; carrera 11 con calle 12, en el centro; transversal 13, sector Sagrada Familia; carrera 7A, sector Cementerio, y calle 22 con carrera 10, sector SENA, entre otros.

La recuperación busca atender daños localizados y evitar que el deterioro avance hacia otras zonas de estos corredores.

Nuevas vías en barrios de San Gil

A las obras de mantenimiento se suman proyectos para la construcción de nuevas vías en los barrios Pablo VI y José Antonio Galán.

Estas intervenciones representan una inversión cercana a los $1.900 millones e incluyen, además de los trabajos viales, la optimización de las redes de acueducto y alcantarillado.

La estrategia busca que las obras de infraestructura vial estén acompañadas por las adecuaciones necesarias en los servicios públicos, evitando que posteriormente sea necesario intervenir nuevamente los tramos recientemente construidos.

Trece placa huellas fortalecen la movilidad rural

El mejoramiento de la infraestructura no se concentra únicamente en el casco urbano. En la zona rural de San Gil también se han desarrollado proyectos para facilitar el tránsito y mejorar las condiciones de acceso a diferentes comunidades.

Durante la administración del alcalde Edgar Orlando Pinzón, se han construido 13 placa huellas mediante convenios solidarios con las Juntas de Acción Comunal.

Las obras se encuentran distribuidas en las veredas Resumidero Alto, San Pedro, Las Joyas, San José, Boquerón, Santa Bárbara, Guarigüa Bajo, Piñuela, Bejaranas Alto, Santa Rita, Cañaveral Bajo, El Cucharo y Montecitos Alto.

En la mayoría de los casos, las intervenciones tienen una longitud cercana a los 100 metros lineales, aunque esta puede variar de acuerdo con las condiciones específicas de cada sector.

Este modelo permite que las Juntas de Acción Comunal tengan participación directa en la ejecución de los proyectos. La Oficina de Planeación, a través del enlace de JAC, acompaña a las comunidades durante la preparación y desarrollo de los convenios, mientras que la Secretaría de Control Urbano e Infraestructura realiza la supervisión técnica.

Comunidades participan en las obras

El esquema de convenios solidarios ya había sido aplicado en sectores como Bejaranas Alto y La Piñuela, donde fueron construidos 84 y 72 metros de placa huella, respectivamente.

Según lo señalado por el alcalde Edgar Orlando Pinzón, este mecanismo busca facilitar que las comunidades participen en la administración de los recursos y en el seguimiento de la calidad de las obras.

Las intervenciones urbanas y rurales responden a necesidades diferentes, pero tienen un objetivo común: mejorar la movilidad y conectividad de San Gil.

Mientras en el casco urbano se busca recuperar puntos deteriorados, atender corredores estratégicos y avanzar en la construcción de nuevas vías, en la zona rural las obras están dirigidas principalmente a mejorar el acceso a las veredas y las condiciones de tránsito de las comunidades.

De esta manera, el municipio mantiene diferentes frentes de trabajo orientados a fortalecer su infraestructura vial y facilitar los desplazamientos cotidianos, tanto dentro de San Gil como hacia sus sectores rurales y otros municipios de la provincia.