CAMPESINOS

¡El tabaco santandereano busca reinventarse! Estas son las experiencias que llegan desde Europa

Secretaría de Agricultura en Europa

Santander recorrió Suiza, Alemania e Italia para impulsar nuevas oportunidades: propuestas de inversión de $15.000 millones para 1.270 familias tabacaleras.

Gobernación de Santander Santander busca cerca de $15.000 millones para apoyar a familias tabacaleras afectadas, con maquinaria, soluciones de agua y nuevos proyectos productivos.

Conocer de primera mano cómo funciona el sector tabacalero en diferentes países europeos dejó para Santander una serie de experiencias que ahora buscan convertirse en nuevas oportunidades para los productores del departamento.

La misión, encabezada por la Secretaría de Agricultura de Santander y desarrollada en alianza con Fedetabaco, recorrió escenarios especializados en Suiza, Alemania e Italia, donde se conocieron modelos de investigación, innovación, producción, comercialización y articulación entre productores y compradores.

Uno de los principales objetivos fue avanzar en propuestas dirigidas a las familias tabacaleras afectadas por el cierre de operaciones de multinacionales en 2019. Según la información entregada por la Secretaría de Agricultura, son 1.270 familias santandereanas identificadas dentro de un grupo de más de 2.200 familias afectadas en cinco departamentos.

En Suiza, la delegación estuvo en Neuchâtel, donde conoció el centro de investigación y desarrollo de Philip Morris International conocido como The Cube, dedicado al estudio y evaluación científica de productos relacionados con la transformación de la industria tabacalera. La propia compañía señala que este centro trabaja en productos sin combustión y en investigación científica sobre nuevas alternativas.

De acuerdo con Wilmer Jiménez, secretario de Agricultura de Santander, durante estos encuentros fueron presentadas propuestas para buscar recursos destinados a las familias afectadas. La solicitud planteada contempla una inversión cercana a 15.000 millones de pesos, orientada, entre otros aspectos, a maquinaria para mejorar vías terciarias, soluciones para garantizar disponibilidad de agua y proyectos productivos alternativos.

El objetivo, explicó el funcionario, es que estas familias puedan contar con nuevas unidades productivas y alternativas que les permitan recuperar capacidad económica y fortalecer su actividad rural.

La agenda también llegó a Dortmund, Alemania, donde la delegación participó en la feria InterTabac, uno de los principales encuentros internacionales de la industria tabacalera. En su edición de 2025 reunió a unos 800 expositores provenientes de alrededor de 70 países, mostrando la dimensión internacional de este mercado.

Allí también se identificaron oportunidades comerciales para empresas santandereanas. Según Jiménez, una empresa de Barichara que participó en la misión logró establecer contactos comerciales internacionales, mostrando el potencial de los productos elaborados en Santander.

Pero uno de los aprendizajes que más llamó la atención de la delegación estuvo en Italia, particularmente en Verona y Bolonia. Allí conocieron experiencias en las que los productores trabajan de manera articulada con compradores, entidades financieras y asistencia técnica.

Para la Secretaría de Agricultura, este modelo puede convertirse en una referencia para Santander: que el productor tenga claridad sobre el mercado, acceso a tecnología, financiación y acompañamiento técnico antes de iniciar una producción.

La experiencia también permitió poner sobre la mesa la importancia de que los productores rurales sean vistos como empresarios del campo, con capacidad para acceder a créditos, adquirir maquinaria, incorporar tecnología y establecer relaciones comerciales más directas.

En ese sentido, Jiménez destacó herramientas como drones, maquinaria agrícola, semillas certificadas y mecanismos de agricultura de precisión, especialmente para atraer a las nuevas generaciones hacia el campo.

Otro de los pasos que queda pendiente para concretar las propuestas de inversión para las familias afectadas es la articulación con el Ministerio de Agricultura y la eventual construcción de un memorando de entendimiento con las empresas involucradas, según explicó el secretario.

La misión europea, por tanto, no se quedó solamente en conocer cómo funciona el sector en otros países. La apuesta ahora es trasladar esas experiencias a Santander, buscando fortalecer la producción, mejorar la comercialización, facilitar el acceso a financiación y abrir alternativas productivas para las familias rurales.

Para el departamento, el desafío será convertir los aprendizajes obtenidos en Europa en proyectos concretos que lleguen a los municipios donde todavía permanece la tradición tabacalera.

La experiencia dejó una conclusión clara para la Secretaría de Agricultura: el futuro del campo santandereano pasa por combinar productividad, tecnología, organización, asistencia técnica y acceso a mercados, sin perder de vista las necesidades de las familias que durante años han dependido de esta actividad.